Aullidos que quiebran el más firme valor.
Gritos que tapan el ruido de la ciudad.
No, aún no, no sabes.
Dejas pasar el tiempo y matas el mío.
Vence tus temores y deja de vagar cual fantasma.
No has aprendido la lección?
Ya ni quiero ni doy más clases, tu quieres, yo ya no.

Como un explorador
Después de tanto tiempo al fin te has ido
y, en vez de lamentarme, he decidido
tomármelo con calma.
De par en par he abierto los balcones,
he sacudido el polvo a todos los rincones
de mi alma.
Me he dicho que la vida no es un valle
de lágrimas... y he salido a la calle
como un explorador.
He vuelto a tropezar con el pasado
y he pedido, en el bar de mis pecados,
otra copa de ron.
Y en otros ojos me olvidé de tu mirada
y en otros labios despisté a la madrugada
y en otro pelo
me curé del desconsuelo
que empapaba tu almohada.
Y en otros puertos he atracado mi velero
y en otros cuartos he colgado mi sombrero,
y una mañana
comprendí que a veces gana
el que pierde a una mujer.
Con el cartel de libre en la solapa
he vuelto a ser un guapo entre las guapas
sólo me pongo triste cuando alguno,
en el momento más inoportuno,
me pregunta por ti.
Joaquín Sabina

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