martes, 11 de noviembre de 2008

Escondida















Que desesperación,
otra vez pasó.

Me doy la vuelta y
busco, no la veo.

¿Dónde se ha metido?
Siempre igual, el sudor
empieza a

brotar de mi piel e
intento divisar con
la mirada el

camino que ha tomado.
No la descubro y el
miedo me atenaza.

Por más que lo intento no logro
adivinar donde ha ido.
Cada día ocurre la misma escena
y empiezo a preocuparme.
Porqué me haces eso?
Porqúe me tratas así?
Sigo buscando desesperado,
mis manos, mis piernas y mis ojos
no logran ver nada en medio de la
maraña que se alza ente mi.
Por fin la diviso.
Escondida entre los setos se adivina su cuerpo.
Acerco mi mano y se deja coger sin rechistar.
Qué, seguimos?
Sacas tú.
Maldita pelota de ping-pong

By yo





1 comentario:

mar dijo...

Ummm ¿¿Una pelota de ping-pong??

¡¡¡Una pelota de ping-pong!!!

Muy bonito, si señor ajajaja

...Pues venga, que saco yo, y a ver que no te vaya a dar en un ojo.

Besitos juguetones