No he dormido nada, mis ojos inchados y rojos apenas dejan ver las letra en la estúpida pantalla que veo todos los días. No tenía ganas de decir nada pero me estás obligando a ello.
Anoche, durante horas, mi vida contigo paso lentamente por mi cabeza, recordando cada minuto vivido a tu lado, desde ese primer beso robado, y nunca mejor dicho, hasta esa última vez en la que te bese en la frente y te dije adios.
Recuerdos de una época dulce, tierna y feliz en la que importaba todo y nada, en la que pasabamos de la risa a la ira en un segundo, en al que un beso arreglaba el malentendido, en el que yo era tuyo y tu eras mía, nos pertenecía el tiempo y sino, lo robabamos.
A tu hermana, joder con la niña, que manera de preguntar, mirar, acariciar, mimosa ella, claro, como la hermana, dos añitos de diferencia pero el mismo ardor, no hubiera estado mal, poco más y somos tres, pero no hubieses tragado, te conozco ciruela, si te lo digo me matas.
Recuerdo la primera vez que tu ropa cayo al suelo y te avalanzaste sobre mi, a traición, pero que traición más encantadora.
Esa mirada furtiva buscando el momento justo para desencadenar el primer asalto del combate.
Aún tengo tus uñas marcadas en la espalda, me abrazaste con las piernas al tiempo que hundías tu mano derecha en mi espalda, grite, te mire, si las miradas matasen...., y mato, pero fue la tuya, la aguantaste y apretaste más, comenzo una noche salvaje en la que el aire viciado solo olia a humo,sudor y sexo.
Recuerdo la cara de tu padre cuando terminaste la carrera y como premio te mandaba a Irlanda, como cambio su semblante cuando le dije que otra vez sería pero que nos ibamos a Huelva, a la playa, le costo entender el porque del cambio entre un sitio y otro.
Pero lo que mejor recuerdo es tu rostro, ese rostro dulce y tierno, esa mirada que dice todo y nada, que hay que estudiar bien y que a base de palos logre entender. Morena de ojos negros, cabello liso,labios carnosos y bien definidos, ese ser que me volvio loco durante años.
Despues, paso lo que paso y a nadie le interesa, sino lo conte antes, ahora no tiene sentido, no te preocupes, mi boca esta sellada.
Hoy me despido de ti con aquella canción, aquella en la que por primera vez senti tu cuerpo pegado al mío, aquella en la que con decisión me sacaste a bailar cansada de esperar que lo hiciera yo, así eramos, unas veces tirabas tú, otras yo, aquella que dio paso a unos largos y maravillosos años.
Mi última flor para ti, la que tanto te gustaba.

Adios amor, hasta siempre.
Al calor del amor en un bar
La noche ha sido larga y llena de emoción
Pero amanece y me apetece estar juntos los dos.
Bares, qué lugares
Tan gratos para conversar
No hay como el calor del amor en un bar.
Amor
No he sabido encontrar el momento justo
Pues con el frío de la noche no estaba a gusto.
Mozo, ponga un trozo
De bayonesa y un café
Que a la señorita la invita monsieur.
Y dos alondras nos observan sin gran interés
El camarero está leyendo el As con avidez.
Bares, qué lugares
Tan gratos para conversar
No hay como el calor del amor en un bar
Amor
Aunque a estas horas ya no estoy muy entero
Al fin llegó el momento de decirlo: te quiero.
Pollo, otro bollo
No me tenga que levantar
No hay como el calor del amor en un bar.
Jefe, no se queje
Y ponga otra copita más
No hay como el calor del amor en un bar.
El calor del amor en un bar
El calor del amor en un bar
Gabinete Caligari
















