
Recuerdo...
La verdad, no lo entiendo.
El nudo en el estomago es demasiado grande para soportar la angustia pero no la verdad.
Nunca se me hubiera pasado por la cabeza que ese comportamiento fuese tuyo y aún así, no me molesta ni me duele.
No me molesta porque aún sin ser ciencia infusa, mi revuelto y descolocado cerebro siempre me dicta y recuerda como he de ser.
No, no me duele porqué nada ha llegado a clavarse tan hondo como para que la herida, que sangró a borbotones no se cerrase y me hicierá llorar.
Sí, es cierto, y ese es mi pecado, creí en ti por todo y nada en especial, puta confianza del ser humano que le hace tropezar una y otra vez en la misma piedra pero tambien, deliciosa confianza que me hace creer en mi, en ti, y creer que aunque pase el tiempo y pierda tu rastro, siempre algo me recordará a ti.
No, no me duele porqué hace mucho que el dolor está controlado, ni una mueca verás en mi rostro a no ser que el dolor que sienta sea el de ver sufrir a alguien a quien aprecio y siento.
Que hipocresía tan vana y sutil flota en el ambiente, camaleónico camuflaje para no enfrentarse a la realidad.
Qué miedo es ese que impide hablar? Has perdido tus dotes de comunicación? Yo se que no, lo que no alcanzo a entender es porque el silencio te envuelve y arropa.
No, no me duele porque no me hiciste así, porque mi alma y el corazón perdonan, están cansados de tanto bregar con la vida que prefieren perdonar que humillar.
No te pido que lo entiendas, querer nunca quise nada, pedir no fue mi intención, amarte era imposible, besarte fue mi ilusión.
Pero no te sientas mal, no he cerrado la puerta, esa que siempre está abierta, con el riesgo de que entre, algún ladrón a deshoras y me pase como ahora, que mientras coloco todo, me entra un poco de congoja.
No dudes que fui sincero, que quererte te he querido, amado como he podido y siempre tú fiel amigo.
Ahora...
Ahora que partes al alba, de este día nevado, por la nubes cubierto, y de cielo encapotado.
Deja que te mande un beso, que el aire te lo entregue, que se pose en tu mejilla y se quede para siempre.
Guardaré este recuerdo grabado a fuego y espada, en mi corazón y pecho con una leyenda
vaga. Entró y dejo su marca.
Besos desde el infinito allá donde quiera que te halles, cdonde quiera que te vieres, donde mejor estuvieres, donde mejor os amaséis, donde mejor te quisiesen.
Buen viaje vida mía, te deseo lo mejor, que aunque hubo otro tiempo, malo para mi razón, hace tiempo tus pecados, mi sonrisa ha perdonado, nunca te tuve rencor y si te sientes mejor, ahora que ya nada importa, te dire que si lloré, y he callado hasta ahora.
Una lágrima y yo
hoy no hay musica, no tengo fuerzas

1 comentario:
Animo cielo, y... ya sabes donde estoy
Publicar un comentario